domingo, 19 de octubre de 2014

R-03.- ANÓNIMA!

"Hola soy Naomy. Una chica con muchas inquietudes y que está despertando al sueño que tenemos algunas mujeres de tener relaciones de incesto con miembros de nuestra propia familia...

R-03.-
ANÓNIMA!
...Vivimos en el centro de México en casa somos cuatro. Nuestro padre es un empresario de mucho éxito mientras que nuestra Mamá es una linda ama de casa que además cuida mucho de su apariencia ya que pasa varias horas diarias en el gym, por lo que se le ha formado un cuerpo muy bonito. Juan es mi hermano mayor un chico muy guapo y atractivo de estatura media, él es muy atento con las chicas, pero en especial conmigo aunque a la vez siempre se muestra un poco cohibido.

Bueno, el caso es que nuestra historia de incesto comienza de la siguiente manera:

Fue durante una tarde de sábado ya hace algún tiempo, sucede que mis papás se encerraron para darse un agasajo en su recámara la cual se encuentra justamente pegada a la mía. En esa ocasión no pude evitar escuchar los gemidos y gritos de mi madre la cual se comportaba de manera muy diferente a como es.

Con sigilo me acerqué hasta la puerta y pegue mi oído. Claramente escuché todo lo que pasaba adentro (estaban cogiendo) mi papá le decía a mi mamá:
- ¡Te gusta la verga! ¿Verdad putita? Te gusta cómo te cojo amor. - y mamá le respondía entre gemidos
- Sí ... métemela toda. Párteme ¡Me encanta tu verga! ¡Mmmmmhaaaaa! ¡Así, no pares hazme venir que quiero mojar bien rico toda tu verga dentro de mí!
- ¡Claro perra, eres mi perra y ahora te voy a culear!
Al escuchar todo esto me ganó el morbo y es que en esos momentos yo ya tenía mi mano bien metida en mi cosita. Me tocaba y me agachaba para poder observar más a través de la cerradura y ¡WooOoooouuu! Pude ver lo hermoso de la verga que tiene mi papá. No muy grande pero sí bastante gruesa. Con mi mamá puesta en cuatro pude ver completamente toda su concha jugosa, deliciosa y cubierta por una gran cantidad de vello púbico negro. Desde ese momento nació mi obsesión por querer coger con ambos.
Desde ese día fue que me dedique a espiarlos en cuanta ocasión podía hacerlo, hasta que por error mientras espiaba en la regadera me di cuenta de que no era papá quien se duchaba sino mi hermano Juan. Él era quien se estaba bañando a la vez que tuve la suerte de poder ver cómo se estaba masturbando. Fue muy lindo ver la gran verga grande y gruesa que se carga mi hermanito. Creo que de inmediato fue que me enamoré de ella y entonces soñaba solo con poder comérmela.
No sabía entonces cómo hacer para que mi hermano Juan se fijara en su propia hermana, así fue que comencé con el juego de tratar de provocar a todos los integrantes de mi familia.
Comencé por empezar a usar diminutos shorts sin tanga por debajo y playeras flojas sin sostén a fin de que se marcaran bien mis pezones. No perdía la oportunidad de mostrarles mis atributos ya que en casa tenemos tanta confianza que a menudo acostumbramos las hembras sentarnos en las piernas de los varones indistintamente. En una ocasión observe con claridad cuando mamá se levantó de las piernas de mi hermano Juan y esté ya tenía su verga tan dura que estaba a punto de reventar la bermuda que traía. Cuando se dio cuenta de que yo lo observaba, trató de disimular tapándose con un cojín.

Algunos días después cuando regresaba de la calle y mi padre aún no había llegado del trabajo, entré a la casa y no encontré a nadie en la sala ni por ninguna parte. Subí a mi recámara y escuché el ruido de la regadera, así que decidí echarme un taco de ojo, pero grande fue mi sorpresa al ver que Juan mi hermano estaba hincado con su verga de fuera masturbándose mientras espiaba a mamá. Me quedé estática hasta que escuché cómo se cerraban las llaves del agua. Eso era el anuncio que mama saldría en poco tiempo. Cuando mi hermano Juan se incorporó yo me oculté y bajé tan rápido como pude hacia la sala.

Pasaron otros días en los que continuaba recordando aquel incidente entre mi mamá y mi hermano. Papá nos envió a mi hermano y a mí al centro comercial a comprar una botella de whisky de la marca que él acostumbra tomar.

Cuando estacionamos el jeep y nos bajamos no faltaron los piropos e insultos hacia mi hermano Juan por parte de gente sin escrúpulos. (Mucha vieja para ti pendejo, mamacita que rica estás si el güey de tu novio no te llena nomás me hablas) y cosas por el estilo. Abracé a juan y le dije al oído:
- No te preocupes Juan no les hagas caso a estos idiotas todos están trastornados, hermanito.
Juan me miró y me dijo:
- Te juro que estoy harto de esto, porque si de verdad fueras mi novia ya les habría roto toda su madre.
- Pues eso que dices es porque tú no lo quieres así, hermanito ¿no crees?
Fue entonces que tomándome de la cintura me jaló hacia él, Clavó su mirada en la mía y me contestó ¿si no qué?

Estábamos los dos justo fuera de una nevería, no cruzamos palabra alguna, solo nos vimos el uno al otro. Parecía que sus ojos emitían destellos. Ese encanto duro unos instantes, entonces acercó sus labios a los míos sin perder mi mirada, cómo esperando alguna reacción mía y sin pensarlo vino nuestro primer beso, abrimos nuestras bocas para que se cruzaran nuestras lenguas y eso provocó que se mojara mi cosita. Sentí como su verga endurecida se recargaba sobre mi vientre ya que mi hermano es más alto que yo. Luego de unos instantes que duro ese beso nos separamos. Él me tomó de la mano y entramos a comprar la botella. Durante el trayecto de regreso a casa no hubo palabra alguna, hasta que se detuvo a la entrada del fraccionamiento.
Entonces mi hermano me miró y me dijo:
- Naomy, esto no está bien mira creo que nos ganó el morbo o no sé pero no está bien esto porque tú y yo somos hermanos, ¿comprendes?
- Juan, sé perfectamente que eres mi hermano y créeme que en realidad me atraes como hombre y me gustas mucho, pero aun así dime la verdad ¿es que acaso no te gusto? ¿Me ves fea? Dime y también yo lo entenderé, pero sabe que me encantó la forma en que me besaste y no me arrepiento de haberlo hecho.
Entramos al fraccionamiento llegamos a casa y todo parecía permanecer de manera normal. Así pasó una semana en la que yo me masturbaba a diario pensando en cómo sería tener la verga de mi hermano Juan entre mis piernas. No fue sino hasta el sábado después de almorzar en familia que Juan dijo:
- Qué les parece si salimos al cine en familia. Hay un buen estreno, - aunque claro que solo lo dijo porque sabía bien que a mis papas no les gusta ir al cine ya que les aburre. De tal modo que papá y mamá dijeron:
- Ni pensarlo,, saben bien que no nos atrae el cine así que si gustan vayan ustedes y nosotros aprovecharemos para ir de visita con su abuela - Papá sacó un billete de 500 pesos y nos dijo:
- Tomen y disfruten ustedes esa película que quieren ver, solo cuida bien a tu hermana Juan.
- Si papá, por supuesto que lo haré, no te preocupes.
Subí apresuradamente a mi recámara, me puse unos jeans y una blusita bien ajustada. Me duche rápidamente, me arregle y perfume para que mi querido hermano me oliera bonito.
Cuando abordamos el jeep y salimos fue que me di cuenta de que Juan no se dirigía a los cines que se ubican en los centros comerciales, sino que tomaba por la carretera.
- ¿A dónde vamos, Juan? -le dije y él se detuvo a un lado de la carretera justo donde está una arboleda, abrió la puerta del jeep y dándome la mano me pidió que bajara.
Me llevó de la mano hasta se encontraban unos árboles y por la parte de atrás de uno de ellos sacó un lindo ramo de rosas de un rojo precioso y me dijo:
- Naomy ya no puedo más sé que esto puede que esté mal pero sabes que te deseo con todas las fuerzas de mi corazón y aunque se perfectamente que eres mi hermana, no me importa ya, así que quiero pedirte que seas mi novia. ¿Aceptas?
Me dejó realmente impresionada su declaración de amor. Entonces se acercó con lentitud hacía mí y sentí cómo su boca se juntaba tiernamente sobre la mía. Nos dimos el beso más hermoso que haya sentido jamás en mi vida.
- Bueno ahora que ya somos novios vamos al cine.
Retomamos la carretera y llegamos a un cine que está a las afueras de la ciudad luego de que entramos no me pregunten qué película fue la que vimos porque una vez que se apagaron las luces fue que comenzó a hacerse realidad mi fantasía. Nuestros besos y las caricias se subieron tanto de tono que luego de que me sobo las tetas, puso su mano sobre mi entrepierna. Yo estaba ya tan mojada que abrí el cierre de su bragueta para sacar su verga, la cual estaba tan erecta cómo un palo entonces acerqué mi boca para besarla y termine mamándosela, aunque no pudo terminar en mi boca porque finalmente un vigilante nos sacó del cine.
Nos salimos riendo y tomados de la mano, de nuevo abordamos el jeep y en ese momento estábamos tan calientes que acordamos dirigirnos a un motel para poder terminar lo que tanto ansiábamos ya. Y aunque nos pareció chico fue el lugar de nuestro primer encuentro. Recuerdo que solo pude ver la cama y un buró, pero a mí me pareció en ese momento la suite presidencial.

Entre besos y caricias nos fuimos despojando lentamente de nuestras ropas y así fue que entonces le entregué la virginidad que tanto cuidaba a mi hermano. Recuerdo y al hacerlo aún me mojo por la manera en que apuntó su hermosa verga para introducirla dentro de mi vagina la cual a esas alturas la tenía totalmente empapada. La paseaba de arriba abajo sobre mis labios vaginales, luego al fin la colocó en la entrada y empujó con delicadeza, mi himen se resistía a ser perforado. Me dolía así que le pedí que fuera tierno al metermela.
Mi hermano volvió a intentarlo, entonces me aferré a su espalda y con mis piernas abracé su cadera mientras él continuaba empujando su pene dentro de mí. Cuando por fin entró casi completamente, sentí un ardor que inundó todo mi cuerpo. Él se mantuvo quieto unos instantes mientras yo sentía como palpitaba su verga dentro de mí. Comenzó a moverse lentamente sacando y metiendo su verga despacio dentro de mi vagina, en poco tiempo el ardor ya había pasado y comencé entonces a disfrutar la delicia de su miembro que entraba y salía con ritmo de mi intimidad.
Así estuvimos cogiendo por un buen rato. Hasta que me colocó en cuatro y de esa manera sentía como entraba más su verga, mientras sus testículos golpeaban mi vagina. Todo eso fue bien hermoso para los dos. Después me subí encima de él y aunque mis movimientos eran aún torpes sentí cómo entraba toda. Era la gloria total, de pronto sentí muchas pulsaciones dentro de mi vagina llena de su verga y sentí cómo un chorro de semen llenaba su condón al tiempo que percibí cómo una especie de electricidad me sacudía de la punta de mis cabellos hasta mis pies, haciendo que llegara mi orgasmo en ese momento. Fue una experiencia que jamás podremos olvidar los dos.
Caí de frente sobre mi hermano acomodando mis tetas sobre su pecho mis pezones aún se mostraban erguidos por la excitación y nos besamos durante largo rato, luego él limpio mi cosita y yo su hermosa verga, porque no había agua en la ducha. Nos arreglamos y salimos a casa, pero antes de entrar nos volvimos a besar y a tocamos como los amantes incestuosos que ya éramos. Entramos y mis papás en la sala sólo nos preguntaron si habíamos disfrutado nuestra salida. A los dos nos pareció cómo si de pronto supieran todo lo que habíamos hecho.

Esta es la primera parte de mi vida incestuosa espero y sea de su agrado

Bueno cambie nombres x razones d privacidad"

Besos

QUEREMOS LA 2DA PARTE!
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